Ofrendar

“Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.” (2 Corintios 9:7)

“Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado” (1 Corintios 16:2)


¿Por qué diezmamos y ofrendamos?

Lo hacemos para sostener Su obra en nuestra iglesia. Lo hacemos porque nuestro Señor Jesucristo, se dió así mismo por nosotros (2 Cor. 8:9), y es parte de la adoración.